El secreto de los optimistas está en educar la mirada
El secreto del optimista está en sus ojos. El optimista Ha sabido educar su mirada para descubrir lo positivo que se asoma a su
alrededor.
No es que sea incapaz de percibir lo negativo. Pero se detiene
más en lo bueno que en lo malo. Su visión repasa la realidad,
pero en su retina, en su corazón y en su cabeza, se hospeda lo
más valioso. Todo está en la forma de mirar.
El optimista no pierde la calma cuando todo parece que se viene
abajo. Tiene fortaleza y serenidad, Está atento a la lejanía,
porque sabe que los vientos favorables seguirán soplando.
El infortunio y las condiciones negativas no hace que el
optimista instale los peores presagios. Lucha, pone remedio, se
las ingenia como sea.
Dr. Guillermo F. Batarse
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